29 de febrero de 2012

TEST DE ADICCIÓN AL SEXO

Si sientes que tienes conductas irrefrenables o compulsivas en el área sexual, que no puedes evitar o posponer, puedes estar padeciendo una adicción sexual. Contesta con un SÍ o un NO de manera sincera si en los últimos 12 meses:

1 ¿Has tenido relaciones en lugares, momentos o con personas poco adecuadas?
2 ¿Has mantenidos relaciones sexuales con personas que no te gustan?
3 ¿Haces promesas o te impones normas que no puedes cumplir en el plano sexual?
4 ¿Te ves a menudo obligado a mantener relaciones sexuales?
5 ¿Sientes que mantener relaciones sexuales permanentemente puede solucionar tus problemas personales?
6 ¿Te desesperas o angustias si no puedes tener relaciones sexuales?
7 ¿Has mantenido relaciones sexuales sin pensar en las consecuencias de las mismas (peligro de que te descubran, riesgo de contraer una Infección de transmisión sexual, embarazo no deseado, acarrearte problemas laborales, etc.)?
8 ¿Sigues buscando relacionarte sexualmente, reincidiendo en una relación que no te conviene?
9 ¿Has puesto en peligro o perdido una relación comprometida y estable por tus aventuras sexuales?
10 ¿Crees que tu vida no tendría sentido sin enredos sexuales?
11 ¿Pueden afectar tus aventuras sexuales tu reputación o tu situación laboral o profesional?
12 ¿Intentas solucionar tus problemas en la vida yendo impulsivamente a mantener relaciones sexuales?
13 ¿Te resulta difícil concentrarte en otras actividades de la vida a causa de los pensamientos sobre el sexo?
14 ¿Presionas a las personas que te rodean a mantener actos sexuales a pesar de que no lo deseen?
15 ¿Mantener relaciones sexuales te ha comprometido social o laboral o financieramente y, sin embargo, te impones realizarlas?
16 ¿Sientes que nada podrá desviarte de la decisión de mantener relaciones sexuales con alguien?
17 ¿Crees que tu vida se ha convertido en una complicación debido a tus conductas sexuales impulsivas?
18 ¿Tus prácticas sexuales (masturbación, exhibicionismo, voyeurismo, frotación en medios de transporte, fetichismo) te ponen en riesgo social o laboral?
19 ¿Te obsesiona o desespera realizar tus prácticas sexuales aunque esto te ocasione malestar o angustia?
20 ¿Sientes que necesitas ciertas prácticas sexuales a pesar de que tus parejas no sientan placer ni goce alguno con ellas?
21 ¿Sientes que es una pérdida de tiempo todo otro tipo de contacto con las parejas que no estén destinados a llegar al coito?
22 ¿Sientes que los impulsos sexuales te dominan y condicionan tu vida?
23 ¿Necesitas variar constantemente de prácticas o parejas sexuales de forma compulsiva?
24 ¿Consideras que estas prácticas sexuales compulsivas van en detrimento de tu rendimiento social, laboral, económico, creativo?
25 ¿Crees que necesitarías una contención psicoterapéutica por tus conductas sexuales impulsivas?

Si contestas afirmativamente a diez o más de estas preguntas podrías estar padeciendo una adicción al sexo y merecería una consulta diagnóstica de tipo psicosexológica.

27 de febrero de 2012

EL APARATO GENITAL MASCULINO: LOS ESPERMATOZOIDES

Los espermatozoides son las células reproductoras masculinas. Los que ya han madurado se componen de cabeza, cuerpo y cola. Cuando se unen al óvulo tienen la capacidad de formar un nuevo ser. Al originarse, los espermatozoides son células demasiado grandes para recorrer el largo camino que les llevará hacia el óvulo. Pero este problema se resuelve a medida que maduran, ya que pierden la capa de grasa que los rodea y generan una cola para poder desplazarse con agilidad.
Por lo general, los espermatozoides pueden mantenerse activos unos tres días dentro del aparato genital femenino. No obstante, se han encontrado algunos vivos en el cuello del útero ocho días después de la eyaculación. Tardan más de setenta días en madurar. Es en este momento cuando inician el ascenso desde los testículos para juntarse con las porciones seminales. Se calcula que en cada centímetro cúbico de semen hay unos veinte millones de espermatozoides. Existen diversas circunstancias que pueden alterar la concentración de espermatozoides: el estrés, la frecuencia de las eyaculaciones, la alimentación, etc.
El semen o esperma es un líquido libre de bacterias. Está compuesto por los espermatozoides, la porción seminal y la porción prostática.
Los espermatozoides inician una veloz carrera que va de los testículos a la ampolla seminal, desde donde pasan al pene a través de la próstata.

24 de febrero de 2012

EL APARATO GENITAL MASCULINO: LA URETRA Y LAS GLÁNDULAS DE COWPER.

Encima de la próstata se encuentra situada la vejiga donde se acumula la orina. Ésta se vierte en la uretra, que es un conducto que atraviesa la próstata hasta llegar al final del glande y donde se ensancha formando el meato urinario, orificio por donde sale la orina y el semen. Por lo tanto, la uretra empuja la orina y el semen al exterior.
Las glándulas de Cowper se encuentran debajo de la próstata. Son dos pequeños órganos que se encargan de verter un líquido en la uretra cuando se produce la excitación sexual. Esta secreción limpia la uretra y la lubrifica dejándola preparada para la eyaculación. No hay que olvidar que esta secreción puede contener espermatozoides y si hay penetración hay posibilidad de embarazo aunque se eyacule posteriormente fuera de la vagina.

22 de febrero de 2012

EL APARATO GENITAL MASCULINO: LA PRÓSTATA

La próstata es una glándula masculina que se encuentra situada entre la vejiga de la orina. la uretra y el recto. En la próstata confluye la vía seminal y la urinaria. A partir del punto de confluencia, la trayectoria del semen y de la orina por la uretra hacia el exterior es la misma. Recordemos que jamás llegan a unirse ambos fluidos, ya que hay unas válvulas que se abren o se cierran según convenga.
La próstata segrega un líquido viscoso y blanquecino muy parecido al seminal. Ambos líquidos, junto con los espermatozoides forman el semen, que es el fluido blanco y denso que se expulsa a través de la uretra cuando el hombre eyacula. 

17 de febrero de 2012

EL APARATO GENITAL MASCULINO: LOS CONDUCTOS DEFERENTES Y LAS VESÍCULAS SEMINALES

Los conductos deferentes son dos canales por los cuales los espermatozoides que han madurado inician el ascenso hacia las vesículas seminales. Los conductos deferentes entran en la próstata para desembocar en la uretra, que está conectada con la vejiga urinaria y con las vías genitales. Gracias a un sistema de válvulas, la próstata regula la emisión de la orina o del líquido seminal. Los espermatozoides maduros ascienden por los conductos deferentes para instalarse en las vesículas seminales.
Las vesículas seminales son unos saquitos situados debajo de la vejiga urinaria. Su misión consiste en acoger a los espermatozoides maduros. Las vesículas seminales se encargan de fabricar un líquido viscoso, llamado porción seminal, para que los espermatozoides puedan nutrirse, protegerse y desplazarse con facilidad. La vesícula seminal proporciona a los espermatozoides un líquido viscoso que les sirve de protección y alimento.

15 de febrero de 2012

EL APARATO GENITAL MASCULINO: LOS EPIDÍDIMOS

Ya los hemos mencionado al hablar de los testículos. Decíamos que tienen forma de media luna. También podríamos añadir que están situados en la parte de atrás, encima del testículo, por eso se llama epidídimo «sobre testículo» y precisar que, en realidad, no son una parte de los testículos, sino unas estructuras formadas por el apiñamiento de pequeños tubos. Constituyen el primer segmento del conducto espermático. Se dividen en tres partes: cabeza, cuerpo y cola. El epidídimo tiene su continuación en el conducto deferente, una estrecha vía que va a parar a las vesículas seminales, lugar donde se produce el líquido necesario para que los espermatozoides sigan vivos y en movimiento. Debajo de la vejiga urinaria se encuentra la próstata, que tiene una función similar a la vesícula seminal.

13 de febrero de 2012

EL APARATO GENITAL MASCULINO: LOS TESTÍCULOS

Los testículos o gónadas masculinas, también conocidas en el argot popular con el apelativo de «huevos», son las dos glándulas sexuales masculinas. Están ubicados debajo del pene, entre los dos muslos. El hecho de que estén situados por fuera tiene una explicación lógica y fisiológica: para que puedan funcionar correctamente necesitan estar a una temperatura inferior a la del interior del cuerpo. Realizan una doble función: reproductora y hormonal. Por un lado, están destinados a fabricar las células principales del semen: los espermatozoides. Por otro lado, funcionan como unas glándulas de secreción interna que producen las hormonas, que son unas sustancias que hacen posible la activación de las funciones sexuales masculinas. Una de las hormonas más importantes es la testosterona.
Esta singular fábrica empieza a ponerse en marcha a partir de la pubertad y, desde entonces, bajo el control de la hipófisis, seguirá trabajando sin cesar durante toda la vida.
Los testículos son como fábricas que trabajan continuamente para producir hormonas y espermatozoides, aunque no exista actividad sexual.
Los testículos tienen forma parecida al huevo y están protegidos por varias cubiertas de membrana y piel. Como ya dijimos al explicar el aparato genital externo, la parte protectora que queda más a la vista es el escroto. El tamaño varía de una persona a otra, pero en general suelen tener la apariencia de una ciruela y son lisos y duros. Es normal y frecuente que el izquierdo esté más bajo que el derecho. Si se tocan con los dedos se deslizan como si fueran bolas de cristal. Son sumamente sensibles a los golpes y las presiones.
El interior del testículo está formado por infinidad de pequeños conductos -túbulos seminíferos- que se unen a otros más grandes los cuales se amontonan en el epidídimo, un órgano en forma de media luna, situado sobre el testículo. Desde los túbulos seminíferos, los espermatozoides inician un viaje en dirección al epidídimo. Desde aquí, y por el conducto deferente, pasan a la ampolla seminal y, luego, a través de la próstata, llegan al pene hasta encontrar la salida por el meato urinario.
Una curiosidad en torno a los testículos: a veces suben y bajan. ¿Por arte de magia? No. Puede ser debido a la acción de diversos estímulos, como el frío, la excitación sexual o simplemente el tocarlos. Esto ocurre al contraerse los músculos del escroto. Es algo normal y no hay que preocuparse, ya que luego vuelven a su posición habitual. No conviene llevar pantalones o calzoncillos demasiados ajustados o de fibras sintéticas, ya que su uso prolongado puede elevar la temperatura de los testículos, cosa poco recomendable para su perfecto funcionamiento.
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