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29 de agosto de 2016

CAUSAS DE LA ASEXUALIDAD Y SU POSIBLE SOLUCIÓN

Si una persona pasa por una etapa de escaso interés por el sexo, la cual se vive como preocupante e insatisfactoria, o es la propia pareja la que considera que en su relación existe este problema, se deberían analizar las posibles causas.

-Primero, descartar cualquier causa orgánica o médica: presencia de los síndromes de Klinefelter o Turner (enfermedades congénitas por cromosomas sexuales anormales), anemia, anorexia nerviosa, cardiopatías, tumores, consumo de drogas, ingestión de determinados fármacos (como antiandrógenos, antihipertensivos, cualquier fármaco que realiza un efecto sobre la consciencia o la conducta del individuo-psicotropo-), etc.
-Comprobar si existe alguna disfunción sexual, como la disfunción eréctil o problemas de eyaculación en el hombre, o problemas de excitación o anorgasmia de la mujer.
-Presencia de causas psicológicas personales: falta de interés en el sexo por pasadas experiencias negativas, orientación sexual no definida o no autoaceptada, presencia de alteraciones psicológicas (como la depresión), falta de aprendizaje de las conductas sexuales como experiencias agradables.
-Posibles causas debidas al tipo de relación de pareja: falta de comunicación entre ambos miembros, diferencias en la forma de entender la relación sexual, cambios físicos, psicológicos o estéticos en uno de los miembros de la pareja que inhiban al otro, tener patrones de comportamiento sexual rígidos y/o monótonos, uso de la conducta sexual como elemento de control del otro...

¿Cómo recuperar el interés por el sexo?. En primer lugar analizar si el origen de esta falta de interés está en alguna de las causas orgánicas o en una posible disfunción sexual, y realizar el oportuno tratamiento médico o psicológico. Si el problema es una afección psicológica individual, explorarla y ver posibles soluciones, considerando la oportunidad de una terapia psicológica.
En el caso de que el problema esté en la relación de pareja, poner especial atención en los siguientes aspectos:

-Comprobar que se comparte la misma idea de la sexualidad como una experiencia común y gratificante.
-Mejorar los niveles de comunicación entre los miembros de la pareja, hablar de los gustos de cada uno, de los problemas mutuos, de las expectativas ante la sexualidad.
-Tener una actitud abierta al cambio de comportamiento propio, estar dispuesto a poner en práctica nuevas formas de relacionarse, poner especial atención a los gustos y formas de responder del otro, ser receptivo a sus necesidades...
-Asumir, cuando los haya, que los problemas sexuales de la pareja son responsabilidad de los dos y no es sólo el problema de uno de ellos.
Y si los esfuerzos personales o de ambos, no mejoran la percepción del deseo sexual como normal y satisfactorio, solicitar la ayuda de un profesional de la psicología.

22 de enero de 2016

¿POR QUÉ LAS MUJERES NO LLEGAN AL ORGASMO?

Tener un orgasmo no debería ser tan difícil como resolver un problema matemático complicado pero, por desgracia, a muchas mujeres así les pasa. Esto es lo que los médicos opinan al respecto:

1. Estás tomando medicamentos que inhiben casi por completo la posibilidad de tener un orgasmo: Michael Krychman, médico de familia, y director ejecutivo del centro Southern California Center for Sexual Health, dice que algunos medicamentos como los SSRI (contra la depresión y ansiedad) pueden hacer disminuir las hormonas sexuales del cuerpo y te proporcionan orgasmos de pacotilla o ni eso. Si crees que el sexo en sí es genial, pero tus orgasmos simplemente no llegan, este podría ser el porqué. Habla con tu médico y pídele que te recete otro medicamento con menos efectos sexuales para que te tomes.

2. Solamente tienes sexo convencional (pene-vagina): El Dr. Krychman dice que, muchas veces, los hombres pueden pensar que son unas máquinas del sexo cuando, en realidad, no tienen ni idea de lo que están haciendo. Según afirma Justin Lehmiller, autor de The Psychology of Human Sexuality, tan solo el 50% de las mujeres son capaces de llegar al orgasmo solo con la penetración. ¿Por qué no intentas añadir un poco de estimulación de clítoris con tus propias manos o un vibrador durante el sexo?

3. Necesitas más preliminares: Muchas mujeres fingen orgasmos porque muchos hombres olvidan los preliminares, según el Dr. Krychman. Si tu chico no le está dando suficiente importancia a los preliminares, va a ser bastante complicado llegar al orgasmo cuando no has calentado lo suficiente.

4. Estás demasiado estresada como para disfrutar del sexo: Muchas mujeres pasan gran parte del tiempo pensando en el riesgo de embarazo y las ETS durante el sexo, además de si ese chico es o no bueno para ellas. Según Raegan McDonald-Mosley, médico de familia y jefa de Planned Parenthood Federation of America, esto último dificulta que las mujeres se relajen y disfruten del momento.

5. No sabes lo que es bueno para ti: La vagina tiene muchas partes diferentes y, generalmente, no lo sabemos todo sobre ella. La Dra. McDonald-Mosley dice que muchas mujeres ni siquiera saben cuándo algo les gusta y cuando no. Como sugerencia, te invita a probar a masturbarte mientras estimulas tu clítoris, o de forma separada para descubrir qué te gusta y qué no, y compartirlo con tu pareja.

6. Te presionas demasiado para tener un orgasmo: Si estás cansada, nerviosa o frustrada debido a que no consigues alcanzarlo, estás creando, tú solita, un círculo vicioso. Según la doctora, esa presión acaba por conseguir el efecto contrario al deseado. Deberás intentar olvidarte de ello y tan solo disfrutar de la sensación. Tranquila: llegará cuando menos te lo esperes.

7. Puede que necesites lubricante: El 40% de las mujeres no producen suficiente lubricante natural para practicar sexo. Según afirma la experta, aunque tu cuerpo se mantenga húmedo normalmente, a veces, el material de los preservativos, las hormonas y emociones, pueden sacudir todo eso y dejarte completamente seca. Es tan fácil como probar a utilizar un poquito de lubricante y verás cómo te ayudará a sentirte más cómoda y lista para el orgasmo.

8. Tienes un problema físico que necesita ser tratado: Son poco habituales, según la médico de familia Karen Elisabeth Boyle, pero es posible que padezcas el síndrome de atrapamiento del nervio pudendo, que ocurre cuando el clítoris se queda atrapado entre la piel, haciendo que sea menos sensible. Si de verdad estás teniendo muchos problemas para llegar al orgasmo, haz que tu ginecólogo se asegure de que nada te está pasando. La mayoría de las veces, según la doctora Boyle, se trata de encontrar lo que más te gusta, vía masturbación o juguettes sexuales, y después encontrar a un compañero que te quiera ayudar a llegar al clímax.

20 de noviembre de 2014

MOTIVOS DE LA INAPETENCIA SEXUAL

La inapetencia sexual es una de las disfunciones sexuales más frecuentes, a pesar de que son pocas las personas o parejas afectadas que acuden a un profesional para encontrar una solución. Muchas personas piensan que es una situación transitoria y que ya pasará, pero lo cierto es que si no se aborda el problema a tiempo puede llevar a la desaparición total de las relaciones sexuales.
La inapetencia sexual o falta de deseo sexual puede deberse a razones médicas, aunque lo más habitual es que predomine el componente psicosocial. En el primer caso hay varias causas posibles:
-La baja concentración de testosterona en los hombres.
-El descenso de estrógenos y el aumento de prolactina durante el final del embarazo.
-La lactancia en las mujeres.
-Enfermedades como el hipotirodismo.
Pero lo más frecuente es que sea un efecto secundario a la toma de determinado tipo de medicamentos: antidepresivos, hipolipemiantes, betabloqueantes, diuréticos, etc. En tales casos la solución pasa por una visita al médico para que ajuste o cambie la medicación.
Pero lo cierto es que en la mayoría de los casos la inapetencia sexual tiene su origen en comportamientos y actitudes sociales y factores psicológicos. Entre ellas se puede destacar la insatisfacción ante las relaciones sexuales con la pareja, que puede ser multifactorial. En la mujer, por ejemplo, la ausencia de orgasmos (anorgasmia) o el dolor durante el coito pueden llevar a la frustración y la inhibición del deseo sexual. En el hombre, la eyaculación precoz y el hecho de tratar de enmascarar el problema le pueden llevar a distanciar cada vez más las relaciones sexuales. Pero en ambos casos puede ser la insatisfacción o el aburrimiento que originan unas relaciones sexuales basadas en la rutina llevan a la inapetencia; al igual que una mala relación de pareja.
El estrés es otra de las causas de la desaparición del apetito sexual: un exceso de trabajo, las preocupaciones que lo generan o el cansancio son factores muy determinantes en la pérdida de frecuencia y calidad de la relación sexual. Otros factores psicológicos que condicionan la inapetencia sexual son la depresión, la pérdida de autoestima, la existencia de traumas sexuales y los problemas con la imagen corporal.
Finalmente, la menopausia y la andropausia pueden llevar a condicionar las relaciones sexuales de diferentes formas. En el caso de la mujer, por ejemplo, la sequedad vaginal puede llevar a coitos dolorosos si no se utiliza lubricante y, como consecuencia, inducir la inapetencia sexual.
En cualquier caso, lo importante es saber que la inapetencia sexual tiene solución y que la terapia psicológica, individual y/o en pareja, es una buena vía para solucionar los problemas que la generan.

5 de octubre de 2012

EL ORGASMO MASCULINO INHIBIDO


Es la dificultad para experimentar orgasmos tras una fase de excitación normal. Existe excitación y erección pero retardo o ausencia de eyaculación. Suele aparecer al comienzo de la experiencia sexual, con escasa frecuencia (4-10% de la población). Algunos hombres pueden eyacular a través de la eyaculación, o durante un sueño, pero no en la actividad coital.
Los sujetos con este problema suelen haber desarrollado una perfecta discriminación respecto al mínimo cambio sensorial que pueda estar produciéndose en ellos, hasta el punto que esto puede hacerles perder lo placentero de dicha sensación. Este autocontrol puede estar originado por el deseo de agradar a la pareja, y cronificado posteriormente ante el fracaso de no eyacular, lo cual les puede hacer sentirse “menos hombres”. También es frecuente que la parejas rehuyan al contacto sexual ante la duración del mismo, que puede resultar e incluso doloroso. Por otra parte se han señalado como causas físicas algunas alteraciones neurológicas que afectan a la parte del sistema nervioso que controla la respuesta de eyaculación.


16 de abril de 2012

LA CONSUMACIÓN SEXUAL EN LA PAREJA

Esta disfunción se caracteriza porque la pareja, conviviente o no, luego de un cierto tiempo que ha sido fijado arbitrariamente en seis meses, no ha podido practicar el coito con penetración vaginal. Algunos prefieren hablar de parejas no consumadas puesto que se puede dar en novios o concubinos. A veces es uno de los dos miembros el que aparenta estar “enfermo”, otras veces son ambos. Él puede tener dificultades en la erección o ella padecer vaginismo. Ella puede tener una verdadera fobia a ser penetrada y él ser un eyaculador precoz que eyacula antes de penetrar. O ambos padecer un deseo sexual inhibido o hipoactivo, con baja libido.
Los trastornos pueden alternarse en el tiempo o ser concomitantes, pero siempre se mantienen de a dos. Por ejemplo: cuando ella quiere, él no logra la erección; cuando él la logra, ella presenta una contracción de los músculos de la vagina; si ella pudo relajarse y vencer la fobia, él presenta una eyaculación ante portas (antes de la penetración vaginal). El miedo los invade: a la maternidad o paternidad, al embarazo, a ser desgarrada o lastimada, a sufrir, a dañar o ser dañado en los genitales (claras fantasías castratorias), incluso se detectan fantasías de caer en la prostitución. No se pude hablar de causas en general ya que se ve cada caso de la pareja en particular pero hay factores psicológicos o psiquiátricos, familiares, educacionales, religiosos y del vínculo en sí mismo. Por supuesto puede haber factores orgánicos en algunas impotencias o en las llamadas dispareunias (coito doloroso) que no se pueden dejar sin resolver. Muchas veces detectamos abusos sexuales en la infancia y antecedentes de violaciones.
El matrimonio no consumado es cada día más frecuente en la consulta sexológica, no porque antes no existiera sino porque ahora, gracias a la mayor difusión e información sobre temas de sexualidad, la gente se anima a sacar a la luz sus problemas. Debemos aclarar que este sistema de interacción de la pareja se mantiene entre ambos y no porque uno de los dos sea el “malo de la película” o el “culpable”; quizás les cabe lo que decía Sartre: "semivíctimas y semicómplices”. Uno de los desencadenantes del pedido de ayuda, que pueden motorizar los cambios, suele ser el deseo de tener hijos o cuando alguno de los dos cónyuges amenaza con separarse (es causa de anulación civil y religiosa del matrimonio) o simplemente porque ambos, o uno de ellos, sienten que esa relación no puede seguir así.
Contra lo que podría pensarse, muchas de estas parejas tienen todo tipo de juegos sexuales, con orgasmos incluidos; lo que no pueden es realizar la penetración vaginal: allí está jugada la escena temida. Incluso he tratado varios casos donde que ellas habían tenido hijos –por cesárea- y seguían siendo vírgenes (sus parejas les habían eyaculado en la puerta de la vagina abierta y lubricada, sin penetración). Esta disfunción de la pareja se presenta casi en un 2% de los matrimonios.
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