16 de enero de 2014

RAJOY CONFIRMA EL ABORTO DE SU MUJER

El blog gallego “Contando Estrelas” difundió el pasado viernes una declaración del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la que confirma que su esposa, Elvira Fernández Balboa, abortó. Con esta declaración, damos por zanjado este asunto, que solo trataba de poner sobre el tapete un debate social generado por la reforma de la ley de interrupción del embarazo que prepara el Gobierno, así como aflorar el debate paralelo sobre el derecho o no de los políticos a silenciar aspectos clave de su vida privada que afectan a las leyes que promueven, promulgan o votan. Y ponerles, de paso, ante el espejo de sus contradicciones.
El citado blog “Contando Estrelas” atribuye al “Espía en el Congreso” actitudes sobre el aborto que nunca ha manifestado editorial ni personalmente. A nuestro juicio, la interrupción del embarazo es una postura personal cuya decisión última a nadie más que a la mujer afectada incumbe. No hemos querido entrar en el interesante debate ciudadano que ha suscitado esta noticia y hoy lo vamos a hacer por última vez simplemente para llamar la atención sobre algo que parecen haber olvidado nuestros detractores, a los que formulamos una simple pregunta: ¿saben lo que es un aborto?.
Nosotros, en nuestra ignorancia, antes de emprender esta investigación, consultamos una web que “Contando Estrelas” siempre debería tener a mano: la del diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE). Y allí viene especificado de forma clara qué se entiende por “abortar” y “aborto”.
A pesar de que en nuestras noticias enlazamos la frase “aborto o interrupción del embarazo” con estas dos entradas del diccionario de la RAE, el apresurado autor de “Contando Estrelas”, cuyas convicciones respetamos profundamente (y aún más su cita de Edmund Burke: “Lo único que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres de bien no hagan nada.”), nos atribuye que “en ese blog no distinguen un aborto natural de uno provocado: que se te muera un hijo por nacer lo equiparan con ir a eliminarlo a un abortorio. Me cuesta creer que personas adultas no sepan diferenciar lo uno y lo otro, a menos que sufran algún tipo de retraso. Más bien parece que están diciendo lo contrario de lo que piensan con la intención de engañar”.
Nada más lejos de la realidad: quien no distingue entre un aborto natural y otro provocado no somos nosotros sino la RAE  (o, por mejor decir, la propia lengua española), que en su acepción número 2 precisa: “Aborto”: “Interrupción del embarazo por causas naturales o deliberadamente provocadas”. Y “abortar”: “Dicho de una hembra: Interrumpir, de forma natural o provocada, el desarrollo del feto durante el embarazo”. El retraso, a lo que se ve, es del autor de “Contando Estrelas” en consultar el diccionario que debe servir de base a quien se dedica a escribir con aspiraciones de fiabilidad.
“Contando Estrelas” se declara “católico por bautismo y convicción”: “Me defino como liberal-conservador, no pertenezco ni me identifico con ningún partido político y defiendo una mayor participación de los ciudadanos en la vida pública mediante movimientos sociales”. Nos parece muy loable y respetable, y eso mismo defendemos nosotros, pero “Contando Estrelas”, para rebatirnos, dice que “parece que están diciendo lo contrario”, una actitud escasamente liberal por no rigurosa.
“Oro parece, plata no es”, reza el viejo adagio que aconsejaba no dejarse llevar por las apariencias, porque las apariencias engañan, según decía ya el poeta Virgilio un siglo antes de que naciera Cristo. Y le recomendamos su grata lectura, pues ya el Dante, en su Divina Comedia, lo utiliza como guía a través del Infierno y el Purgatorio, parajes que por razón de sus convicciones religiosas, “Contando Estrelas” conocerá bien. Por eso solo nos confesamos reos del respeto a la fidelidad y precisión en el uso de la lengua española. Ni un solo adjetivo verá en las 3 noticias publicadas sobre el aborto de la esposa del presidente del Gobierno. Si tiene la paciencia de releerlas, lo comprobará.
Una vez realizadas estas precisiones, consideramos que el aborto de Elvira Fernández Balboa es un asunto de debate público a causa del interés de su marido por reformar la ley que regula una acción llevada a cabo por ella y en la que seguramente habrá participado él. Muy pocas personas -y hemos realizado averiguaciones muy cercanas al caso- conocen con precisión documental o sanitaria qué tipo de aborto “practicó” o “sufrió” (¿o es que en el aborto inducido no se sufre?) la mujer de Rajoy. Y los únicos datos fueron los que este blog recapituló. Pero gracias al blog “Contando Estrelas” sabemos algunos más:
“El propio Rajoy y otros medios también hablaron de un aborto natural”, dice el citado bloguero, que desvela como otros seis periodistas estaban en el secreto: José Luis Barbería en “El País” lo comentó así: “Tras haber sufrido un aborto, su esposa decidió ponerse en manos del especialista Santiago Dexeus, que tiene su clínica en la capital condal.”  También cita a la agencia Europa Press cuando confirma que “en 1998, el matrimonio sufrió un duro golpe cuando Elvira perdió la niña que estaba esperando desde hacía ya seis meses.”
Igualmente, la periodista Isabel F. Barbarillo en “Las Provincias” lo narra de esta guisa: “Dos años después de su boda, Viri perdía en un embarazo de seis meses a la que hubiera sido su primera hija. Superado el trance, el matrimonio optó por acudir a la clínica Dexeus en Barcelona, donde nació su hijo mayor Mariano, que ya tiene doce años.”
Pero es la periodista Virginia Drake quien en “Mujer Hoy” ha recogido el testimonio de Rajoy sobre lo ocurrido: “Un año después de su boda, Viri pasó el momento más triste de su vida: la que podría haber sido su primera hija no llegó a nacer porque su embarazo se interrumpió a los seis meses. “Fue muy duro para todos –confiesa triste Rajoy–, sobre todo para mi mujer“.
También la periodista Blanca Torquemada en Abc lo cita de esta manera: “Fue el punto de partida de una vida familiar con un primer trago amargo (un aborto a los seis meses de gestación de la que hubiera sido su primera hija) y un feliz cambio de rumbo después con la llegada de Mariano y Juan, nacidos en la clínica Dexeus de Barcelona.” Por último, “Diario Femenino” lo publicó también con estas palabras: “Uno de las mayores tristezas de la vida de Elvira fue el aborto prematuro de su bebé en el sexto mes de embarazo.”
Queda pues acreditado por 10 fuentes periodísticas que Elvira Fernández Balboa abortó. Y, en efecto, en la boda de Urdangarín y la infanta Cristina, su estado de gestación era avanzado, lo delatan los vídeos y fotografías. Pero las 10 fuentes que mencionan el suceso se reducen en realidad a una sola: la versión oral que proporciona el presidente del Gobierno o fuentes cercanas al matrimonio a 10 periodistas.

Fuente: www.espiaenelcongreso.com

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